19.6.06

3er Programa






¡Que recibimiento!

Así comenzamos la tercera entrega de "El Archivista", como siempre con una "cháchara" de éstas:

¿Qué placer siento al atesorar tanta música?
¿Es una manía? ¿ Una pasión?
La definición más cercana quizás sea la de adicción.

Hay dos cosas que definen a la adicción: la incapacidad de abstenerse y la incapacidad de detenerse.
Yo no me abstengo de comprar discos ni me detengo en la búsqueda de rarezas. Soy culpable entonces, un adicto.

Pero no podría decir que es tan negativo en mi caso. Por ejemplo: no creo que haya alguna clínica de rehabilitación para lo que me pasa.
Y no soy el único que sufre de “musicalitis” en grado extremo, conozco casos peores y que llevan una vida de lo más normal.

De muchos conocí cosas por Internet, por eso decidí abrir un “blog” del programa para que me conozcan un poco más.
La dirección es: http://el-archivista.blogspot.com/

LA QUE ESTÁN LEYENDO ;-)


Yo encuentro que esto de compartir clásicos tesoros y relucientes descubrimientos artísticos es un sedante de lo malo que trae aparejado esta vida de “Archivista” que fue ganando mi mundo. Por eso llego tan contento a la radio los domingos de mañana. Cuando me voy soy otro y se nota.

Ha pasado mucho agua bajo el puente, mucho vinilo debajo de la púa y mucha Luz por los códigos binarios de ese plástico redondo que llamamos CD. Cada momento de mi vida ha sido un ladrillo más en la pared (no la de Pink Floyd ni la de Phil Spector), sino esa pared que forma parte de esta obra en construcción que dimos en llamar “El Archivista, la otra música” en Océano FM

¿Alguno de ustedes se siente identificado con este loco al que se le da por editorializar antes de descargar sus archivos musicales para que los disfruten?
Espero que sí pues por el mail

archivista@netgate.com.uy

, por el SMS 9390 cabezal ELA querría que me cuenten historias como ésta:

Más de 20 años busqué la edición original del “Catch A Fire” de los Wailers. Lo especial de esa edición de 1973 es que la portada del disco era la reproducción en grande de un Zippo, ese encendedor ícono contemporáneo.
En el mercado de coleccionistas lo podía comprar hecho pelota por u$s70 o casi nuevo por u$s1000. No pudo la tentación y me la banqué siguiendo la búsqueda.
En una de mis incursiones en la feria de Tristan Narvajas, ahora postergadas, me encontré revolviendo todas y cada una de las bateas en busca del eslabón perdido
Cuando del fondo de una caja veo aparecer la silueta del Zippo soñado, el “Catch A Fire” esperado, mi corazón casi se sale del pecho.
Pregunté: ¿ a cuánto me lo dejás?”
La respuesta fue “ 80 pesos”... y en menos de un minuto me encontraba de vuelta a casa en un taxi que me costó más que el disco.
Mi cara de orgasmo no se borró por largos días hasta que decidí archivarlo junto a los demás discos de mi colección de Marley.


Otra historia es más reciente. Me contactan fanáticos de una comunidad Dylaniana para ver si podía conseguir los recitales que había dado su ídolo en Guadalajara, México. Contesté que no y de paso pregunté si alguno tenía la grabación del recital que Dylan había dado en el Cilindro, su única visita al Uruguay.
Desde Noruega, me contesta un tal Olav, disculpándose por lo malo de la grabación y por la imposibilidad de definir si era en Montevideo que Bob había tocado esta ecléctica porción de su repertorio.
Una vez escuchado el roído cassette pude comprobar con alegría que se escuchaban algunos ¡che,vo! identificatorios de la uruguayez de la grabación. Más aún, al final un vendedor vociferaba ¡ 2 tabletas de chocolate por 1000 pesos! ... y la frutilla de la torta: una vez terminado el recital el grabador le quedó prendido a este anónimo personaje de la audiencia y se escuchaba una conversación que decía algo así: ¿te gustó, loco? Noooo, recién vine y no lo pude ver. No encontré a Gallinares que tenía unas entradas para mi...
Si, la presencia del colega y amigo Mario Gallinares en esa cinta confirmó la historia de esa grabación de un concierto mítico en nuestra Montevideo y que llegó a mis manos desde la lejana Noruega.

¿Es loco disfrutar de esas historias? No, es fascinantemente placentero.
Espero las suyas entonces cuando las recuerden y las quieran compartir.
Como vamos a empezar a compartir esos pedazos de corazón en las siguientes 2 horas y media de “El Archivista”

El programa pasado lo arrancó Madonna, de 47 años. La que lo empieza hoy es otra “tremenda mina” pero desde el Fillmore East en Estados Unidos hace 37 años.Así ella nos deja también: “un pedazo de su corazón”

Y asi empezó. Luego en el "Último Tango en París" homenajeamos a Johnny Cash y June Carter, escuchando temas de la última vez que cantaron juntos en vivo ("The Far Side Banks of Jordan"), de la primera vez que cantó Johnny luego de la muerte de June ("Ring of Fire") y de la última presentación en vivo de "El Hombre de Negro" ("I Walk the Line").

En el espacio jamaiquino "¡Roberto Vuelve!" arrancamos con una versión "a capella" de Buffalo Soldier por los Flying Pickets, luego Damian "Jr. Gong" Marley siguió buscando alguna chica decente ("Still Searchin' ") y los Wailers sin Bob, con la voz líder de Tosh en la rarísima "Lemon Tree", viejo éxito de Peter,Paul & Mary y Trini Lopez.

El himno elegido fue de este pinta, ¿lo ubican?

Les doy unos segundos más...

.....

......

.......¿lo sacaste enseguida?

Bueno, si, es Jim Morrison de The Doors y elegimos "Light My Fire" por el grupo en ocasión de su inducción en 1993 al "Rock and Roll Hall of Fame".El cantante sustituto (de quien aún no tenemos ninguna foto policíaca...) fue Eddie Vedder de Pearl Jam

Luego repetimos "Because" de The Beatles gracias a sus votos al SMS, y escuchamos una grabación histórica de "La Cumparsita" por Billy Preston en el Cilindro Municipal de Montevideo (¡gracias Pablo por ese documentazo!), no sin antes oir "House of the Rising Sun" por el Sr. Roberto Sanchez (Sandro)

Estuvimos en los lanzamientos de gira 2006 de Eric Clapton y los Red Hot Chili Peppers.

El primero nos dejó desde el Royal Albert Hall de Londres, "Back Home" acústico y "Crossroads" de Robert Johnson junto a Robert Cray. Los segundos, antes de cantar su nuevo hit en Paris, "Dani California", se despacharon con una versión de "How Deeo Is Your Love" de los Bee Gees.

Hubo tiempo de conocer a Souad Massi , de escuchar "Anarchy in the UK" en español por Tito y Tarántula y "Never Yours" de Tracy Chapman desde su último álbum.

Majo nos pidió desde Atlántida un "blusacho zeppeliniano" y le dimos "I Guess It's What They Called the Blues" de Elton John en Paris.

Nuevamente nos retiramos contentos de Océano FM , pues además de haber pasado buena música, íbamos a ver buen basquet de la mano de los pre-minis de Trouville en donde juega mi hijo Jose María. ¡Dale Rojo!

2 comentarios:

Fernando dijo...

Además de cantar como los dioses, esta Souad Massi es una diosa.

¡Qué morocha, por Dios!

El Archivista dijo...

Totalmente de acuerdo.
La misma apreciación hice cuando la vi en fotos después de oirla cantar.

¡Ojalá venga a Uruguay algun día!